Taller de aparatos (años 80); la crisis del petróleo afectó también a la fábrica de Cornellà; generador.
1976-78. La fábrica intenta adaptarse a esta gran recesión económica buscando nuevos productos, incluso atípicos, que permitan dar ocupación.
Teniendo en cuenta los planes nacionales de reestructuración y previendo la entrada en la Comunidad Europea se incrementa la necesidad de racionalización de los productos fabricados y de su espectro.
Se concentra la producción para aquellos productos de los que la fábrica está mejor equipada y se procede a una reducción paulatina de los restantes: transformadores, relés térmicos, seccionadores e interruptores de media tensión ya no se fabricarán.
Simultáneamente se procede a una reducción paulatina de la plantilla para adaptarse a las nuevas necesidades.
En 1978 se fabrica el motor número 2.000.000.
1983-95 Tras la entrada en la Comunidad Europea y la adecuación a las exigencias del mercado, se inicia, en el 83, un Plan de Resstructuración General de la fábrica que trae consigo una gran inversión en la modernización del parque de máquinas y de las instalaciones.
En el año 84 se suministran un total de 490 máquinas, entre motores y generadores, con una potencia total de 135.000 kW para la Central Nuclear de Trillo.
En ese mismo año se suministran los 2 motores mayores fabricados hasta la fecha, de 5000 kW y 5-100 r.p.m. destinados a la empresa ACERINOX.
En el 85 se sigue renovando la gama de productos, se amplia el centro de cálculo y se pone el objetivo de alcanzar los niveles de competitividad que garanticen la permanencia en el mercado más allá de las fronteras españolas y europeas.